Dicen que crecer implica olvidar personas y momentos, dejar juegos de niños atrás, más responsabilidades y sobre todo vivir en una carrera contra el tiempo, crecer quizá también implica una felicidad más difícil, una mayor soledad e independencia, a esto los adultos lo llaman, madurar.


El 29 de marzo nos dejó muchas cosas, a toda la comunidad sarista un enorme orgullo por el esfuerzo impuesto, el trabajo en equipo y la responsabilidad, por otra parte a la promoción VISIONARIES una inmensa alegría y satisfacción por el evento realizado pero lo más importante fue el aprendizaje en torno a este, terminó el día y en nuestro último abrazo grupal nos dimos cuenta que podemos crecer sin tantos requerimientos y sin condicionar los que somos, así, concluimos que este último año es una de las etapas más importantes de nuestro crecimiento que incluso van quedando muchas cosas atrás y surgen infinidades de responsabilidades pero que, hay personas que no se olvidan y momentos que mucho menos, como los que ha vivido y hacen parte de esta promoción, tal vez llevemos una carrera, pero vamos junto al tiempo y todos tomados de la mano, porque somos un equipo, una familia y tenemos muchos motivos de felicidad.

La presentación de promoción, inició con un recorrido por nuestra ciudad, desde la calle primera hasta las instalaciones del colegio, en donde se tuvo un gran recibimiento por parte de toda la comunidad, procedimos a presentar a nuestros integrantes quienes iban acompañados de sus familiares, por último nuestro baile de presentación, a nuestros profesores gracias por el acompañamiento y el tiempo dedicado, a nuestros padres por su apoyo incondicional y sus esfuerzos para darnos el día soñado, a la comunidad por su aceptación y ayuda en el proceso, a nuestros directivos por permitirnos vivir este día y compartirlo con la comunidad estudiantil e incluso gracias a esta promoción por la Unión, el trabajo y nuestro compromiso.

Se refleja que, VISIONARIES es familia y amor, es crecimiento y enseñanza sin perder esencias.