El colegio Sara Deluque además de ser privilegiado por tener excelentes estudiantes y de gozar como uno de los mejores planteles educativos del departamento de La Guajira, también cuenta con tener la dicha de compartir alrededor de sus instalaciones con el que es denominado “el pulmón de la ciudad de Riohacha”. La Laguna Salada, aquella donde José Prudencio Padilla se inmortalizo al darle la libertad a las tierras Wayuu y en general a toda la patria un 25 de mayo de 1820 lastimosamente en la actualidad no recibe honor a tan semejante gloria.

En búsqueda de la conmemoración del natalicio del anterior prócer de la independencia, pero principalmente en el incentivar el cuido de la Laguna, el centro académico participó en el conversatorio celebrado el viernes 24 de mayo del presente año el cual fue organizado por CORPOGUAJIRA. Aspectos históricos, ambientales, así como problemáticas sociales generadas por la migración extranjeras en la laguna, predominaron en la conversación, pero principalmente fue útil para crear conciencia ecológica en aquellas generaciones que tienen una deuda inmensa con la reserva ecológica y cuya deuda debe ser retribuida. Los educandos saristas hicieron aportes a través de evidencias fotográficas de la contaminación del humedal, así como un planteamiento de las posibles soluciones para mitigar el problema al igual que la directora que en una intervención muy ufana, denoto el valor sentimental de la laguna para la institución, pero principalmente para el patrimonio de la ciudad.

En ilación el mensaje principal fue “valorar la laguna” y es compromiso de todas las instituciones públicas así como ciudadanos, jóvenes y niños contribuir a su conservación resaltando la vitalidad que tiene dentro de la historia.