Los seres humanos por naturaleza siempre vamos a necesitar una explicación de lo que nos sucede, de nuestra realidad, y si no las encontramos, buscamos en nuestra mente una respuesta lógica, recorriendo los caminos de la imaginación, encontrando en ella la respuesta que se adapte a nuestras necesidades o simplemente calme nuestra ansiedad de saber. La imaginación está en todo momento de la vida, nos ayuda a seguir, a crear, a transcender, sin ella el mundo fuera agotador, aburrido, monótono, y si de algo no hay duda es que todo lo que nos rodea es producto de la curiosidad e imaginación de un ser.


La imaginación nos ayuda a descubrir, a alejarnos de la realidad o bien sea a acercarnos a ellas, a las personas que se atreven a dar rienda suelta a su mundo imaginario y por ende a expresarlo, al principio pueden generar burlas tal como el famoso hidalgo Don quijote de la Mancha, el cual en su mundo utópico e imaginario soñaba y era feliz, felicidad y realidad absurda desde la perspectiva de los que supuestamente eran conscientes. Hoy día al leer esta gran obra narrativa de Miguel de Cervantes Saavedra, nos damos cuenta de la importancia de la imaginación, y como esta nos ayuda a entender nuestra realidad.

En este sentido, la literatura es concebida como la manera artística de expresar, sea realidad o imaginación, basada en tres grandes géneros literarios, narrativos, líricos y dramáticos. La mayor parte de obras se basan en una realidad distorsionada por la imaginación, donde el autor expresa y el lector siente y se identifica, descubriéndose a sí mismo y la sociedad. Dentro del género narrativo, se clasifican el mito, la leyenda, el cuento y la novela. Todos quizás en algún momento hemos leído una obra perteneciente a estos subgéneros, y tal vez muchos las hemos creado.

Desde la asignatura de castellano, se deben propiciar los espacios donde los estudiantes estimulen su imaginación, se cuestionen, se expresen, se identifiquen y representen, por lo cual el desarrollo de habilidades escritoras y artísticas fomentan el autoconocimiento y la representación social. Sin duda alguna actividades que generen conocimientos constructivos.